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viernes, 17 de agosto de 2018

Las hijas e hijos y el costo emocional de la migración.


Psic. (Mag.) Rosmery Hernández

Cuando llegué a Chile, mi hija con tan solo 4 años de edad (recién cumplidos), no entendía aquello de “Comenzar de Cero” frase que me repetían en las despedidas, en las reuniones de amistades y familiares, porque para ella, todo es nuevo, y sin mayor apego, que aquel imitado por los adultos cercanos, sintió que estaba en un viaje para conocer un nuevo país, aquel que yo llevaba meses contándole, sería: Nuestro Nuevo Hogar. El viaje se inició con 2 maletas cargadas más de recuerdos que de ropa, muchas expectativas, miedos, pero sobre todo, mucha Fe; éramos 2 (ella y yo) con maletas y equipaje. Con el pasar de las semanas, cuando ya “las vacaciones” se estaban extendiendo más de lo común para ella, comenzó a notar que el viaje no era por unos días, y que ahora, no sabía lo que venía.
El proceso migratorio en niños y niñas no se inicia o finalizan con el viaje. Separación, elección y evolución son las oportunidades que nos brinda una crisis. Sin embargo, justo en el momento en que las estamos atravesando los venezolanos… ¡que duro pueden llegar a golpear!
La migración de venezolanos a Chile es una de las de mayor crecimiento durante los últimos años, debido principalmente al deterioro económico de Venezuela y el régimen político instaurado en nuestro país, lo que ha llevado a miles de compatriotas a emigrar, siendo Chile unos de los principales receptores.
Emigrar con los hijos supone desafíos muy particulares para las madres y los padres, pues la mudanza de país puede ser una experiencia muy estresante para un niño, niña o adolescente. Generalmente, los bebés se adaptan con gran facilidad a los cambios y prácticamente ni los notan. Sin embargo, los niños y niñas en edad escolar pueden ofrecer resistencia, experimentando cambios bruscos en su comportamiento. A partir de los 4 años, cada edad conlleva retos especiales. La adolescencia, por su parte, resulta una etapa crítica en los hijos, quienes pueden afrontar el cambio de país con especial sensibilidad.
Para intentar explicar cómo la migración influye en la salud mental de los niños, niñas y adolescentes, utilizaré los mecanismos predominantes implicados, los cuales son estrés, ansiedad y depresión asociados a la migración.
1.- Estrés asociado a migración:
El proceso de migración causa estrés, no sólo por la separación de los amigos y familia extensa, costumbres, entre otros, sino porque los inmigrantes deben adaptarse a una nueva cultura, en la que pueden encontrar diferentes valores, diferentes maneras de interacción y roles sociales, apareciendo en ocasiones incompatibilidades entre la cultura propia y la del país de acogida. Pueden llegar a sentirse diferentes y en ocasiones excluidos.
Dicho estrés debe considerarse un estrés aculturativo (Guarnaccia & Lopez, 1998) y se asocia a las siguientes variables:
-Problemas con el idioma en el niño y sus familiares, que encuentran una sociedad en la que no les entienden su idioma nativo y en la que ellos no comprenden el lenguaje del país receptor.
-Percepción de discriminación de la nueva sociedad en relación a diferencias que van desde el idioma, color de piel, diferencias físicas, forma de vestir, comer, etc.
-Percepción de incompatibilidades culturales por diferencias entre los valores familiares, estilos de interacción y roles sociales.
-Conflictos con los padres, por el momento en el que los niños se adhieren a los valores culturales y normas del país acogedor y abandonan los del país de origen.
2.- Ansiedad asociada a la migración:
Es completamente normal tener sentimientos de ansiedad en determinadas situaciones y a determinadas edades. Con el tiempo, la mayoría de niños aprende que los monstruos no existen, que los exámenes se aprueban estudiando, y cómo deben responder a una broma.
Sin embargo, para los niños, niñas y adolescentes inmigrantes, las sensaciones de ansiedad son muy intensas o aparecen a menudo. En lugar de aprender a manejar la angustia, pueden comenzar a sufrir ansiedad y se sienten cada vez peor.
Una de las formas de manifestarse es a través del:
Trastorno de ansiedad por separación, con síntomas, tales como: El llanto, la necesidad de aferrarse a alguien, o el sentimiento de pánico ante las despedidas de sus cuidadores, así como una excesiva preocupación porque algo pueda pasarles a ellos o a sus seres queridos. Expresar miedo de que sus padres no vuelvan a casa, no querer dormir solos y hasta negarse a ir a la escuela.
3.- Depresión asociada a la migración:
La despedida es una etapa crucial de la migración y debe elaborarse del mismo modo que se hace con el duelo, dado que también se trata de una pérdida. Desde ese momento se da inicio a un proceso, a quienes algunos autores, han llamado: “duelo migratorio”. De acuerdo con Freud (1917), “[…] el duelo es, por lo general, la reacción a la pérdida de un ser amado o de una abstracción equivalente: la patria, la libertad, el ideal, etc.” (pp.21)
Es normal que los niños manifiesten apego por los familiares y amigos que se dejaron en el país de origen. Durante los primeros tiempos, es común sentir nostalgia y deseos de contactar frecuentemente a los abuelos, tíos, primos y amigos, entre otros seres queridos.
Aproximadamente, el 5 por ciento de los niños padece de depresión en algún momento de la migración. Y aunque cada niño es diferente, es único en su forma de ser, en su personalidad y en la manera de aceptar los cambios que se producen en su vida, algunos pueden llegar a presentar parte de las siguientes sintomatologías:
- Está continuamente triste,
- Se aburre y se cansa con facilidad
- Presenta menos energía o concentración
- Está irritable o demasiado sensible frente a pequeñas frustraciones, haciendo rabietas o berrinches
- Se le nota extremamente sensible hacia el rechazo y el fracaso
- Expresa baja autoestima, depreciándose a sí mismo
- Elige "finales tristes" para sus cuentos y representaciones
- Se comporta de una manera agresiva
- Se queja constantemente de dolores tales como de cabeza o de estómago
- Duerme demasiado o muy poco
- Come demasiado o muy poco
- Sufre una regresión, hablando como un bebé u orinándose en la cama
- Habla de suicidio
- Habla de escaparse de casa
Entonces, si bien el proceso migratorio es complejo en cualquier etapa de la vida, está claro que, no es lo mismo vivir la migración cuando se es niño, adolescente o adulto.
Ahora, ¿qué hacer cuando se presentan algunas de estos cuadros o reacciones?
1. Entender los desafíos emocionales de la emigración
Resulta esencial respetar la individualidad. Cada miembro del grupo familiar interpretará la emigración de una manera única, personal. Es importante que los padres entiendan que lo que puede resultar triste, nostálgico o amargo para sus hijos, tal vez no lo sea para ellos, y es normal.
Para los adolescentes (jóvenes entre 12 y 17 años) el cambio de país constituye un proceso particularmente exigente desde el punto de vista emocional, pues los vínculos afectivos con el país de origen, los familiares y los amigos son más profundos.
Es muy posible que la primera reacción sea de resistencia y rebeldía. Sin embargo, los adolescentes son capaces de entender las motivaciones serias que llevan a sus padres a tomar la decisión de partir y poco a poco van cediendo a la idea del cambio.
2. Avivar la comunicación familiar
La comunicación con los hijos es clave en todas las etapas del proceso de emigración. Resulta esencial escuchar los puntos de vista de los jóvenes, sus objeciones y temores.
La comunicación activa permitirá a cada miembro del grupo familiar conectar con sus propios sentimientos y con los del otro, y en ese proceso acompañarse mutuamente y darse ánimo y valor para continuar.
Como cabezas del hogar, los padres deben procesar sus sentimientos como adultos para ayudar a sus hijos, a través de la comunicación, a manejar sus emociones.
3. Ayudar a controlar los miedos
Es importante que los padres escuchen las preocupaciones y miedos de los hijos. Si el niño es poco expresivo, hay que hacer las preguntas acertadas para que poco a poco explique los motivos de su estrés, sus dudas e inquietudes. El objetivo de la conversación es que los padres ayuden a los menores a entender los sentimientos y emociones legítimos que están experimentando y les transmitan seguridad y confianza, para que la mudanza deje ser un proceso de incertidumbre.
Vale la pena explicar al niño los conceptos de historia familiar, raíces y herencia cultural como “tesoros”, que forman parte de su identidad y que serán elementos aliados durante la experiencia de emigrar.
La comunicación con los hijos es la clave de una emigración sana.
4. Mantener una actitud entusiasta
Es esencial explicar la decisión de emigrar como un cambio necesario para la familia, destacando que los hábitos y costumbres esenciales del grupo familiar no sufrirán grandes alteraciones.
Para finalizar, nos queda tener presente que:
Emigrar para darles una mejor vida a nuestros hijos puede implicar aspectos positivos, pero, como todo cambio, la transición puede ser complicada.
Por supuesto, decidir emigrar nunca es fácil, más aún cuando se tienen hijas e hijos o cuando se es madre soltera. Emigrar no consiste simplemente en guardar en una maleta tus pertenencias y emprender de manera improvisada la aventura de tratar de ser feliz y darles una mejor vida a tus hijos e hijas. Es realmente mucho más complicado que eso.
Pero tranquilos, la crisis pasará y el comportamiento de tu hija e hijo volverá a normalizarse y si no es así, siempre buscar ayuda, será una buena opción.

Psic. (Mag.) Rosmery Hernández
@gotasdebienestarenchile
FanPage: Psic. Rosmery Hernández
Fono: +56 9 96707627

viernes, 27 de mayo de 2011

Soluciones a la discalculia, el trastorno que impide entender las matemáticas



La discalculia es el equivalente matemático de la dislexia: un trastorno que dificulta la comprensión y la realización de cálculos aritméticos y matemáticos por parte de las personas que la padecen. Afecta en torno al 6% de la población mundial, y es producida por anormalidades en las conexiones cerebrales que se encargan de este tipo de aprendizaje. Los neurocientíficos creen que la región del cerebro encargada de esta capacidad es el lóbulo parietal, y que varios factores genéticos y de desarrollo que podrían contribuir a su aparición.

Científicos del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Londres (Reino Unido) publican en Science un estudio que propone un programa para mejorar la educación de los estudiantes que sufren este trastorno. Los investigadores señalan que la discalculia es el "primo pobre" de la dislexia. Afecta a individuos con una inteligencia y memoria normales. Los estudios neurocientíficos recientes demuestran que la gente con discalculia tiene dificultades para comprender el valor de los números, o cómo manipularlos para llevar a cabo operaciones y cálculos. Tampoco pueden comprender conceptos abstractos como tiempo y dirección o los conceptos de distancia, tamaño, fórmulas y secuencias. Esto provoca severos problemas para llevar a cabo actividades diarias que involucran el manejo de tiempo o de dinero.

Según Diana Laurillard, coautora del estudio, usar programas similares a juegos centrados en hacer los números comprensibles pueden ayudar a los estudiantes con discalculia "a practicar más allá del aula y a desarrollar las bases para manejar la aritmética". Por ejemplo, el programa desarrollado por Laurillard y su equipo ayuda a dominar primero los conceptos básicos de los números antes de pasar a los símbolos.

Fuente: http://www.muyinteresante.es

"Es asombrosa la cantidad de niños maltratados física y psicológicamente por los padres, incluso los maestros por presentar problemas al momento de realizar cálculos matemáticos y no poder lograr ni siquiera resolver operaciones básicas de poca complejidad, si detenerse a preguntarse si el problema del niño tendrá algún motivo distinto a la flojera o a que es "bruto" como algunos suelen etiquetarlos.
Lo cierto es que tanto padres como maestros no detectan a tiempo cuando el niño o la niña presenta un problema especifico de aprendizaje como el caso de la Discalculia y llegan al maltrato para hacer "entender" al niño ocasionándole daños que en algunos casos son para toda su vida.
un poco de atención, información y tiempo para los niños no estaría de mas"... Norelys Rivas.

sábado, 23 de abril de 2011

Maltrato infantil en las escuelas

En la escuela ademas de la formación académica deben recibir atención, amor, guía y protección...
Resulta un tanto perturbador como padres y como docentes saber o sospechar que un maestro pueda incurrir en maltrato a los niños y niñas que tiene el deber de educar y proteger... Afortunadamente es en menor porcentaje y hay muchos involucrados en buscar soluciones a esta problemática que afecta a la población mas vulnerable nuestros niños. Norelys Rivas.


Que debe hacer un docente al sospechar que otro maltrata a un alumno.
Miércoles, 20 de Abril de 2011

Resulta perturbador para un docente tomar conocimiento o sospechar que otro docente puede estar maltratando a un alumno.

Pero muy a nuestro pesar, esto puede estar ocurriendo, por lo que el niño maltratado en estos casos requerirá una protección diferente.

No debemos olvidar que el niño/a está atravesando una situación que lo perturba y que le genera culpa en donde está involucrando a alguien que tiene poder sobre él.

Cuando sospecha el Colegio que uno de sus docentes es un maltratador, más si se trata de un empleado con una larga trayectoria, la respuesta puede ser la negación, el ocultamiento o que se ignore lo sucedido.

Por eso debemos estar convencidos en defender a nuestro niños, ya sean de hecho ocurridos en sus hogares como en las Escuelas, ya que las mismas son consideradas sus segundo hogar por estar compartiendo tantas horas con los docentes. Si tomamos conocimientos de que un docente está incurso en maltrato y/o abuso, por más que sea el compañero/a de tantos años, es nuestra obligación moral de denunciarlos.

En la escuela


Qué se debe hacer:

Antes de tomar intervención debemos ser asesorados por profesionales y/o docentes capacitados en el abordaje de esta problemática.

Asegurarse que quien interrogue sea alguien en quien el niño confíe.

Asegurarse que el docente que lleve a cabo el interrogatorio sea el más capacitado para esta tarea.

Asegurarse que el interrogatorio se haga en un lugar tranquilo y privado.

Sentarse al lado del niño, no en frente de él.

Decirle al niño que esta conversación es privada y muy personal pero por tratarse de un problema serio el colegio deberá denunciar lo ocurrido a la justicia.

Realizar las preguntas y mantener una conversación en el lenguaje más comprensible al alumno.

Si algún termino o palabra no se entiende, pedir al alumno que trate de clarificarlo.

Si de las respuestas surgiera que se deberán cumplimentarse otras instancias, explicarlo claramente.

Qué no hacer:

Manifestar que hablarán del "problema", "la falta".
Descalificar o criticar las palabras que usa el niño en el relato de lo sucedido.
Sugerir las respuestas.
Presionar si es que no responde a algunas preguntas.
Dejar translucir que nos impresionamos por lo sucedido, por su conducta, o la de sus padres.
Realizar el interrogatorio con otros docentes.
Dejar al niño solo en compañía de un extraño.

Con los padres
Qué hacer:

Elegir la persona mas apropiada para esta situación.

Mantener la charla en un lugar privado.

Explicar el motivo del encuentro previo a cualquier interrogatorio.

Ser lo más directo, honesto y profesional posible.

Avisar a los padres que la escuela, por su obligación a hecho o deberá hacer la denuncia.

Qué no hacer:

Tratar de probar que hubo maltrato ; esta no es función del docente.
Demostrar angustia, horror o desaprobación ante la situación, o hacia las manifestaciones del niño o familiares.

Hacer juicios sobre el niño sus tutores o su relación.

Interrogar sobre asunto familiares que no tengan que ver con la situación específica.

Fuente: http://www.elesquiu.com/notas/2011/4/20/sociedad-196093.asp

lunes, 28 de marzo de 2011

Trastornos específicos del aprendizaje

Foto: Licda. Norelys Rivas






Fecha de publicación: 16/06/2010
Índice temático: Aprendizaje y comportamiento

¿Por qué motivo determinados niños obtienen resultados académicos por debajo de los esperados en función de sus capacidades intelectuales? Cuando esto sucede, normalmente hablamos de “trastornos del aprendizaje”, y es necesario enfocar el problema desde una perspectiva médica. El artículo de Magaña y Lázaro, publicado en la web de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria, proporciona información detallada sobre los tipos de trastornos del aprendizaje y sus principales características.
Fuente: Sociedad Española Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP)
Los trastornos del aprendizaje son un compendio de dificultades que resultan en un rendimiento académico o escolar fuera de lo común. Cuando un estudiante saca resultados inferiores a los que debería, según sus capacidades intelectuales, estamos hablando de “trastornos del aprendizaje”. Aunque intelectualmente sean competentes, no se refleja a la hora de asimilar conceptos.

Los factores influyentes en el desarrollo de estos trastornos hay que buscarlos tanto en el ámbito familiar y social, como en la genética. Pese a todo, los factores biológicos se aceptan como predominantes. Aunque un entorno insatisfactorio ayuda, tales trastornos no pueden ser sólo ambientales. El tratamiento, por su parte, sólo hay que empezarlo después de un análisis exhaustivo y profesional de estos factores.

Los síntomas que tienen que dar la alerta se empiezan a presentar desde bien temprano y van evolucionando con la edad. Con el tratamiento apropiado las dificultades se van reduciendo a medida que pasan los años. Un trastorno del habla y el lenguaje que se presente en edad preescolar, por ejemplo, evoluciona en forma de retraso de la lectura y, con la adolescencia, se reduce a un trastorno de la ortografía hasta llegar a la edad adulta. El hecho de que se manifiesten durante la infancia es condición necesaria para diagnosticarlos como trastornos del aprendizaje.

Los campos en los que mayores dificultades suelen presentar son la lectura y la escritura, así como la aritmética. Como la mayoría de trastornos del desarrollo, estos aparecen mayormente entre varones.

Los trastornos de aprendizaje pueden clasificarse, según su causa, en tres ramas. Las dificultades de origen primario, las dificultades específicas y las derivadas del entorno socio-familiar y cultural.

Las primeras son ocasionadas por problemas neurológicos, cociente intelectual muy alto, bajo o muy bajo, incapacidad física, enfermedades crónicas, problemas auditivos o visuales, rinitis crónica (suele ocasionar problemas para oír, aprender a hablar y pronunciar con corrección) y enfermedades carenciales, como la malnutrición o ferropenia.

Las dificultades específicas, en cambio, son los trastornos específicos del aprendizaje. Los hay relacionados con el ámbito escolar, como podrían ser la discalculia (dificultades para realizar operaciones de cálculo, así como al escribir los números), la disgrafía (en esta ocasión, los problemas se presentan a la hora de escribir), la dislexia (las dificultades giran alrededor del aprendizaje de la lectura y la escritura) y la disortografía (cuando aplicar las reglas ortográficas es problemático o imposible).

En el ámbito del lenguaje y el habla se encuentran dificultades en el desarrollo de la articulación, el lenguaje receptivo y el lenguaje expresivo. Dentro de este último están la dislalia (dificultad para pronunciar un fonema determinado, sin invertir las letras) y la disfasia (el lenguaje, tanto oral como escrito, tarda en aparecer).

Existen también los trastornos del aprendizaje relacionados con las habilidades motoras. Cuando se presentan problemas de lateralidad, falta de coordinación visomotora (cuando la distinción entre derecha e izquierda es difícil, en manos, pies y ojos, entre otros), un grado bajo de organización espacial (problemas a la hora de localizar objetos, por ejemplo) o deficiencia temporal por un retraso psicomotriz.

Finalmente, y aunque no es un trastorno reducido al ámbito del aprendizaje, el TDA (trastorno por déficit de atención, con o sin hiperactividad). Este trastorno representa un porcentaje elevado en las estadísticas como causa de fracaso escolar. Se puede reconocer por el déficit de atención per se, así como por una actividad motora excesiva e impulsividad. Otros síntomas pueden ser las mismas dificultades de aprendizaje, problemas de relación social, alteraciones emocionales, bajo nivel de autoestima o trastornos de conducta.

De todos modos, sean del ámbito que sean, es vital para un tratamiento apropiado que cualquier trastorno sea detectado tempranamente. Una intervención pronta es lo más eficaz en estos casos.

comentario por Licda Norelys Rivas: Cuando los padres y los maestros desconocen que este tipo de dificultades pueden estar presente en los niños y niñas se suele recurrir al maltrato para lograr los aprendizajes esperados en ellos, incluso en algunos casos el maltrato no es solo físico sino que incluye el maltrato emocional; iniciando con gritos e insultos y haciendo uso de la descalificacion, afectando de esta forma no solo su interés por aprender sino que ademas su autoestima y autoconfianza sufren un daño muchas veces difícil de superar.
Es importante estar informados acerca de las dificultades que pueden llegar a padecer los niños y niñas en proceso de formación para poder evitar el maltrato.

Referencia bibliográfica
Magaña, M., Ruiz-Lázaro, P. Trastornos específicos del aprendizaje. Sociedad Española Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). 2010 [acceso 21 de mayo de 2010]. Disponible en: http://www.sepeap.org/imagenes/secciones/Image/_USER_/Ps_inf_trastornos_especificos_aprendizaje.pdf
Acceso al documento original

martes, 8 de febrero de 2011

Trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA)




Es un problema de falta de atención, exceso de actividad, impulsividad o una combinación de estos. Para diagnosticar estos problemas como trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA), deben estar por fuera del rango normal para la edad y desarrollo del niño.

Causas, incidencia y factores de riesgo
Los estudios imagenológicos sugieren que los cerebros de los niños con trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA) son diferentes de los cerebros de otros niños. Estos niños manejan neurotransmisores (incluyendo dopamina, serotonina y adrenalina) en forma diferente a como lo hacen sus compañeros.

El THDA puede ser hereditario, pero no está claro qué lo causa. Cualquiera que sea su causa, parece iniciarse muy temprano en la vida a medida que el cerebro se está desarrollando.

La depresión, la falta del sueño, las dificultades de aprendizaje, los trastornos de tics y los problemas de comportamiento se pueden confundir con o aparecer junto con el THDA. Cada niño sospechoso de padecer este trastorno debe tener una evaluación cuidadosa para determinar lo que está contribuyendo a sus comportamientos que están causando preocupación.

El THDA es el trastorno de la conducta de la niñez más comúnmente diagnosticado y afecta a aproximadamente de 3 a 5% de los niños en edad escolar. Este trastorno se diagnostica mucho más frecuentemente en niños que en niñas.

La mayoría de los niños con THDA tienen al menos otro problema de desarrollo o de comportamiento. Igualmente pueden tener otro problema psiquiátrico, como depresión o trastorno bipolar.

Síntomas
Los síntomas de THDA se dividen en falta de atención e hiperactividad e impulsividad.

Algunos niños con THDA tienen principalmente el tipo de trastorno de falta de atención, algunos el tipo hiperactivo-impulsivo y algunos otros el tipo combinado. Aquellos niños con el tipo de trastorno de falta de atención son menos perturbadores y es más probable que no se les diagnostique el THDA.

Síntomas de falta de atención:

No logra prestar atención cuidadosa a los detalles o comete errores por descuido en el trabajo escolar.
Tiene dificultad para mantener la atención en tareas o juegos.
Parece no escuchar cuando se le habla directamente.
No sigue instrucciones y no logra terminar el trabajo escolar, los deberes u obligaciones en el lugar de trabajo.
Tiene dificultad para organizar sus tareas y actividades.
Evita o le disgusta comprometerse en tareas que requieran esfuerzo mental continuo (como las tareas escolares).
Con frecuencia pierde juguetes, tareas escolares, lápices, libros o herramientas necesarias para las tareas o actividades.
Se distrae fácilmente.
Se muestra a menudo olvidadizo en las actividades diarias
Síntomas de hiperactividad:

Juega con las manos o los pies o se retuerce en su asiento.
Abandona su asiento cuando lo que se espera es que se quede sentado.
Corre y trepa excesivamente en situaciones inapropiadas.
Tiene dificultad para jugar en forma silenciosa.
A menudo habla excesivamente, está "en movimiento" o actúa como si fuera "impulsado por un motor".
Síntomas de impulsividad:

Emite respuestas antes de que termine de escuchar la pregunta.
Tiene dificultades para esperar su turno.
Se entromete o interrumpe a los demás (irrumpe en conversaciones o juegos)
Signos y exámenes
Con demasiada frecuencia, los niños difíciles son clasificados incorrectamente como niños que sufren de trastorno de hiperactividad con déficit de atención y, por otro lado, muchos niños que verdaderamente sí lo tienen permanecen sin diagnóstico. En cualquiera de los casos, a menudo se pasan por alto las dificultades relacionadas con el aprendizaje o los problemas de estado de ánimo. La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) ha publicado las pautas para dar mayor claridad a este asunto.

El diagnóstico está basado en síntomas muy específicos que deben estar presentes en más de un escenario:

Los niños deben tener al menos 6 síntomas de atención o 6 síntomas de hiperactividad e impulsividad, con algunos síntomas presentes antes de la edad de 7 años.
Los síntomas deben estar presentes durante al menos 6 meses, ser observados en dos o más escenarios y no ser causados por otro problema.
Los síntomas deben ser tan graves que causen dificultades significativas en muchos escenarios, incluyendo el hogar, la escuela y las relaciones con los compañeros.
En los niños mayores, el THDA está en remisión parcial cuando aún tienen los síntomas, pero ya no se ajustan a la definición completa del trastorno.

El niño debe someterse a una evaluación por parte del médico si se sospecha THDA y puede abarcar:

Cuestionarios para los padres y profesores (por ejemplo, Connors, Burks)
Evaluación psicológica del niño y de la familia, incluyendo un examen de coeficiente intelectual y pruebas psicológicas
Evaluación mental, nutricional, física, psicosocial y del desarrollo completas
Tratamiento
La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics ) tiene pautas para tratar el trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA):

Establecer metas específicas y apropiadas para guiar la terapia.
Iniciar la terapia farmacológica y la psicoterapia conductista.
Cuando el tratamiento no haya satisfecho las metas propuestas, reevaluar el diagnóstico original, la posible presencia de otras afecciones y qué tan bien se ha implementado el plan de tratamiento.
Tener un control regular con el médico para revisar las metas, los resultados y cualquier efecto secundario de los medicamentos. Durante estos chequeos, se debe reunir información de padres, profesores y el niño.
MEDICAMENTOS

Los niños que reciben tanto psicoterapia conductista como medicamentos a menudo son los que responden mejor. Ahora existen varias clases diferentes de medicamentos para el THDA que se pueden usar solos o combinados. Los psicoestimulantes (también conocidos como estimulantes) son los principales fármacos utilizados para tratar el THDA. Aunque estos fármacos se denominan estimulantes, realmente tienen un efecto tranquilizante en las personas con este trastorno.

La FDA ha aprobado el fármaco no estimulante atomoxetina (Strattera) para el uso en el trastorno de hiperactividad con déficit de atención. Puede ser tan efectivo como los estimulantes y es menos probable que se utilice mal.

Algunos de los medicamentos para el trastorno de hiperactividad con déficit de atención han sido vinculados a muerte súbita en niños con problemas cardíacos. Hable con el médico acerca de cuál es el mejor medicamento para su hijo.

PSICOTERAPIA CONDUCTISTA

Tanto antes como después de que un niño sea diagnosticado, hay estrés en la familia. Las familias pueden experimentar culpa, enojo y frustración. La psicoterapia tanto para el niño como para la familia puede ayudarle a todos a superar estos sentimientos y seguir adelante.

Los padres deben usar un sistema de recompensas y consecuencias para ayudar a guiar el comportamiento de su hijo. Es importante aprender a manejar los comportamientos disociadores. Los grupos de apoyo pueden ayudarle a conectarse con otros que tengan problemas similares.

Otras sugerencias para ayudarle a su hijo con THDA abarcan:

Comunicarse regularmente con el profesor del niño.
Mantener un horario diario constante, incluyendo horas regulares para las tareas, las comidas y las actividades al aire libre. Haga cambios al horario con anticipación y no a última hora.
Limite las distracciones en el ambiente del niño.
Constate que el niño consuma una alimentación saludable y variada, con bastante fibra y nutrientes básicos.
Cerciórese de que el niño duerma lo suficiente.
Elogie y premie el buen comportamiento.
Mantenga reglas claras y constantes para el niño.
El trastorno de hiperactividad y déficit de atención puede ser un problema frustrante. Algunos remedios alternativos se han vuelto populares, incluyendo hierbas, suplementos y manipulación quiropráctica. Sin embargo, existe poca o ninguna evidencia sólida para muchos remedios comercializados para los padres.

Expectativas (pronóstico)
El THDA es una afección crónica y prolongada que, de no tratarse apropiadamente, puede llevar a:

Drogadicción y alcoholismo
Bajo rendimiento escolar
Problemas para conservar un trabajo
Problemas legales
Aproximadamente la mitad de los niños con THDA continuarán teniendo síntomas problemáticos de falta de atención o impulsividad como adultos. Sin embargo, los adultos con frecuencia son más capaces de controlar su comportamiento y de disimular sus dificultades.

Situaciones que requieren asistencia médica
Consulte con el médico si usted o el personal en la escuela de su hijo sospechan de trastorno de hiperactividad con déficit de atención. Usted también debe comentarle al médico respecto a:

Dificultades en el hogar, la escuela y en las relaciones con los compañeros
Efectos secundarios de los medicamentos
Signos de depresión
Prevención
Aunque no existe una forma comprobada de prevenir el trastorno de hiperactividad con déficit de atención, su identificación y tratamiento oportunos pueden prevenir muchos de los problemas asociados con dicho trastorno.

Nombres alternativos
Hipercinesia en la niñez; THDA; TDA

PsiquiatriaFJR Fernando Jimenez R:
entendamos algo el no hacerle caso al pediatra es una forma de maltrato! sera lo mismo que no hacerle caso al psiquiatra infantil?

Fuente: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001551.htm
Referencias
Pliszka S; AACAP Work Group on Quality Issues. Practice parameter for the assessment and treatment of children and adolescents with attention-deficit/hyperactivity disorder. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 2007 Jul;46(7):894-921.

viernes, 6 de agosto de 2010

"La tarea Escolar" ¿Lucha o Aprendizaje?


Día a día los hogares se convierten en un campo de batalla (metafóricamente), donde prevalece el sufrimiento del niño y el estrés de los padres y es que "ha llegado la hora de la tarea".
Mucho se ha hablado acerca de lo necesario o contraproducente de la tarea escolar y es que la tarea escolar bien entendida debe ser una forma de afianzar aprendizajes y aclarar aquellas dudas que surgen de una clase, del mismo modo permite o debería permitir abrir espacios para la lectura y la investigación.
mal entendida es una fuente de estrés y de peleas familiares, donde madres y padres se pelotean la responsabilidad y terminan maltratando al niño, creando de esta forma tensión y desinterés, ya que por lo general los padres y madres de la actualidad estudian, trabajan, asisten a cursos; lo cual deja poco tiempo para dedicarle a los hijos. en ese caso la falta de hábitos de estudio no permite que el niño o niña realice sus deberes escolares por si solo.
los padres por lo general llegan a sus hogares cansados, en algunos casos tarde y con los problemas del trabajo a cuestas; la discusión que tuvo con el jefe o jefa, el trabajo que salio mal,y al llegar a casa ante cualquier tropiezo terminan por explotar y es por lo general a causa del problema mas sencillo de resolver: "la tarea escolar".
esta lucha inicia con los ruegos de los padres para que el niño haga la tarea solo, al no obtener una respuesta del niño le siguen los gritos y terminan con una batalla campal bañada con la impaciencia y desesperación de los padres por salir rápido de "eso" y el llanto e impotencia de los hijos.
Allí comienza la odisea; donde unos optan por desentenderse o dicho en criollo se hacen los locos; otros insultan a la maestra por mandarle tanta tarea al pobre niño, pero también existe el otro grupo, y aquí se incluyen a los que por salir del paso e irse rápido a dormir o terminar los trabajos pendientes optan por hacer ellos mismos la tarea ya que es mas fácil y rápido, con tal de que los chicos dejen el fastidio y se aseguren "una buena calificación" y evitarse el dolor de cabeza que genera orientar al niño para que realice sus deberes. Sin darse cuenta que De esa forma impide que su hijo fije los conocimientos impartidos durante el día en la escuela; llegando al día siguiente con las mismas dudas y la llamada de atención de la maestra porque ese trabajo no lo realizo el.
Lo cierto del caso es que los niños y niñas así como necesitan de la orientación y guía del maestro, también necesitan la atención, motivación, animo y apoyo que brindan o deberían brindar los padres y madres, puesto que mientras mas motivados y apoyados se sientan, mejor sera su desempeño académico. Segun Maria Elena Lopez en su Libro Tareas Sin Peleas, "Los elogios no deben ser solamente para premiar los resultados, sino también por el esfuerzo de todos los días. es importante que el niño sepa que se aprecia todo el empeño que el pone en sus tareas y el costo que esto le implica"
Es necesario que los padres y maestros promuevan en los niños la confianza en si mismos, y su capacidad creativa, la cual muchas veces esta dormida a causa de la misma falta de motivación, estimular el deseo de realizar las actividades por si mismos, el deseo de enfrentar las dificultades que se les pueda presentar en ese proceso de formación y la capacidad para superarlos. claro esta esto no se logra solo con desearlo, es por ello que se hace necesario la participación activa de los padres, madres y docentes en un matrimonio que debe ser indivisible.
Si los padres crearan hábitos de estudios en los niños y dedicaran solo unos minutos de su tiempo a "orientar" no ha realizar las tareas para salir del paso otra seria la historia.
¡Es momento de reflexionar!

Licda. Norelys Rivas