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sábado, 16 de marzo de 2019

A pesar de los golpes

inicio citando a @crianza.respetuosa en Instagram
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Lean bien, "A PESAR de ellos"...
"Nadie es mejor persona por haber recibido una nalgada a tiempo, hoy esos adultos son lo que son porque fue su decisión, construyeron su vida encima de esas heridas pero no quiere decir que son mejores por tenerlas, es una forma de ser resiliente, sin embargo al momento de tener hijos, se asomará ese niño herido y repetirá el mismo patrón siendo algunas veces peor por toda la frustración y rabia que no se pudo superar de forma sana. De igual manera también es su decisión cambiarlo, superarlo y ser el adulto que una vez necesitó cuando era un niño"

como siempre lo digo los golpes, los gritos y cualquier forma de maltrato NO ENSEÑA NADA POSITIVO, si en mayúscula para hacer énfasis en algo que ya esta mas que demostrado... Algunas veces he escuchado a padres decir convencidos de que tienen en sus manos la verdad absoluta la frase "lo hago por su bien" al referirse a algún episodio donde han golpeado o maltratado a sus hijos de alguna manera, usando "métodos de disciplina Violentos" y piensan realmente que es la mejor forma de hacerlo y que no afectan de ninguna manera a los niños, pero en realidad los daños existen y algunas veces son profundos. Algunos de los aspectos más afectados son la Autoestima y la salud emocional.

y según @psico_kids en Instagram
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Las vivencias de dolor y miedo en la primera infancia se experimentan intensamente y nuestra psique, más tarde en la vida, se encarga de protegernos de ellas velándolas, encubriéndolas. Esas experiencias ya no se perciben tan intensas, pero siguen estando allí, debajo de la alfombra.

Cuando hablamos de golpes y gritos en NUESTRA infancia y sobretodo viniendo de las figuras significativas que representan nuestros padres, lo primero que los surge de nuestra mente (como medida de protección) son comentarios como: “nadie se ha muerto por una nalgada”, “yo me lo merecía” “yo soy mejor gracias a que me corrigieron con la correa”. Todo esto son explicaciones que se da el adulto en función de su experiencia, mirando aquel elefante que sigue debajo de la alfombra, que percibe distorsionado pero que no puede evitar mirar.
. . ¿Nuestros papás fueron monstruos por corregirnos mediante golpes / lo soy yo?

NO, ellos hicieron lo mejor que pudieron con las herramientas que poseían para el momento y la mejor forma de honrar su intento es tomar la experiencia y hacerlo diferente, es crecer.
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Si no contactamos con lo que está debajo de la alfombra, es probable que repitamos el patrón y busquemos justificaciones en la biblia, en la ciencia o en el vecino que nos dice que a los niños se les corrige con la clancleta.

Por eso hoy y todos los días: repítanse “yo no soy quien soy por los golpes que recibí... lo soy A PESAR de ellos”.

martes, 18 de diciembre de 2018

El bullying crónico afecta la forma y el volumen cerebral de los adolescentes

Imagen de: @NoviolenciaInfantil
por: Paola Opazo Sáez
El bullying (acoso) ha llegado a convertirse en una de las principales preocupaciones de los padres con respecto a sus hijos, pues las estadísticas mundiales indican que casi un tercio de los adolescentes ha sido víctima recientemente de acoso escolar, según datos publicados por el Instituto de Estadística de la UNESCO (IEU).

Estos datos muestran que el bullying afecta a jóvenes de todas partes, aunque en general, se ha visto que los niños están más expuestos, al evidenciar índices ligeramente superiores de acoso en comparación a las niñas, pero en aquellos países donde es es más frecuente, la situación se revierte.

Se ha visto que una situación de inferioridad socio económica es el principal indicador predictivo para saber si un joven que vive en un país desarrollado padecerá bullying en la escuela. Además, en estos países, los jóvenes inmigrantes son más propensos a sufrir acoso escolar que sus pares oriundos del país.

Sin embargo, este daño va más allá de un daño psicológico con miras a ser superado a medida que el niño/adolescente vaya creciendo, sino que puede persistir durante la vida adulta, con graves y variadas manifestaciones en la vida emocional y consecuencias a nivel cerebral.

Estudiando el daño del bullying
Si bien existen estudios que indican una relación entre bullying y enfermedades mentales, nuevos hallazgos -publicados en la revista Molecular Psychiatry– aportan nueva información con respecto a este preocupante tema.

La investigadora Erin Burke Quinlan y sus colegas del King’s College London analizaron cuestionarios, datos y escáneres cerebrales de 682 jóvenes participantes, provenientes de Inglaterra, Irlanda, Francia y Alemania, que formaron parte del proyecto a largo plazo llamado IMAGEN, que evaluó el desarrollo cerebral y la salud mental de estos adolescentes.

Dentro de los análisis a los que se sometieron, se les realizó escaneos cerebrales de alta resolución a las edades de 14 y 19 años. Además, cuando tenían 14, 16 y 19 años, debían completar cuestionarios sobre si habían sufrido de bullying ​​y en qué medida. Los resultados indicaron que un total de 36 jóvenes habían reportado ser objeto de acoso crónico durante esos años.

Los datos obtenidos se compararon con los de los jóvenes que habían experimentado una intimidación de menor cronicidad y gravedad. Se analizaron aspectos físicos como los cambios en el volumen cerebral, así como manifestaciones psicológicas relacionadas con los niveles de depresión, ansiedad e hiperactividad a la edad de 19 años.

Efectos físicos del bullying en el cerebro
El estudio encontró que el constante acoso en la escuela secundaria- además de ocasionar traumas psicológicos- podía ser causante de un daño real y permanente en los cerebros en desarrollo, pues cuando los investigadores compararon los cerebros pertenecientes a los participantes que sufrieron de bullying más agresivo ​​con aquellos que fueron víctimas de una intimidación menos intensa, observaron que estos órganos tenían marcados cambios estructurales.

En el transcurso del estudio, ciertas regiones de los cerebros de los jóvenes que sufrieron bullying parecían haber tenido una disminución de tamaño- las llamadas putamen y caudado, hallazgo que recuerda a los adultos que han experimentado estrés en la vida temprana, como en el maltrato infantil.

Esta conexión establecida por el equipo de investigadores se ve avalada por estudios previos de Resonancia magnética de imagen (RMI) funcionales, que encontraron diferencias en la conectividad y la activación del caudado y del putamen en aquellos individuos que experimentan cuadros de ansiedad.

Como explica la autora principal Erin Burke: “Aunque no se considera clásicamente relevante para la ansiedad, la importancia de los cambios estructurales en el putamen y el caudado para el desarrollo de la ansiedad probablemente se encuentra en su contribución a los comportamientos relacionados, como la sensibilidad de recompensa, la motivación, el condicionamiento, la atención y el procesamiento emocional”.

Importancia de este estudio
Si bien numerosos trabajos anteriores han establecido una relación entre el bullying de niños y adolescentes con enfermedades mentales, este es el primer estudio que pone en evidencia que la victimización constante puede deteriorar la salud mental de un joven al ocasionar cambios morfológicos y funcionales a nivel cerebral que se manifiesten, por ejemplo en niveles de depresión y ansiedad muy elevados a la edad de los 19 años.

Dado que el período de la adolescencia reviste un papel extremadamente importante y formativo en la vida de un individuo, este tipo de cambios implican una enorme carga negativa con repercusiones a largo plazo, ya que incluso, los autores sospechan que a medida que estas personas vayan envejeciendo, sus cerebros podrían experimentar una mayor reducción de volumen.

Dadas las graves consecuencias que el acoso puede causar en el desarrollo emocional y cerebral de los jóvenes, se recomienda redoblar los esfuerzos para limitar el bullying, al priorizar e incrementar las campañas efectivas de concientización “antibullying” en la población general e informar a los padres que tienen hijos pequeños, para evitar que las consecuencias de esta práctica llegue a afectar a las personas en su vida adulta.

Fuente: https://nacionfarma.com/el-bullying-cronico-afecta-la-forma-y-el-volumen-cerebral-de-los-adolescentes/

viernes, 29 de junio de 2018

NO MALTRATO INFANTIL


Diariamente, miles de niños y niñas en el mundo son maltratados física y psicológicamente por sus padres, madres, parientes, profesores, o por cualquier adulto que considere al castigo físico como normal, aceptable y hasta “necesario”. GENERALMENTE Las víctimas de estos casos no aparecen en las estadísticas o las noticias, salvo que dichos “castigos” hayan originado graves consecuencias para el infante o en el peor de los casos, la muerte de quienes recibieron los golpes. Aun cuando las denuncias siguen haciendo eco, esto sigue ocurriendo y cada dia con mayor frecuencia, y las diferentes formas de castigo físico siguen siendo vistas como un método de disciplina y aprendizaje en algunos hogares y algunas culturas.



¿Como prevenirlo?
Principalmente se requiere de un planteamiento bien constituido que vaya dirigido a los padres para que ellos reciban el conocimiento, apoyo e información adecuada y correcta para la educación de sus hijos, así como las escuelas para padres en las cuales se les alienta a adoptar buenas estrategias en las relaciones padres-hijos. programas dentro de las instituciones hospitalarias y educativas para informar a los niños sobre los abusos sexuales en la infancia. Haciendo énfasis en la propiedad de su cuerpo, las diferencias entre los contactos normales y los tocamientos impúdicos, cómo reconocer las situaciones de abuso, cómo decir "no" y sobre todo cómo revelar los abusos a un adulto en el que confíen. Difusión de información sobre la eficacia de las intervenciones y expansión de la aplicación de las intervenciones de eficacia demostrada.

jueves, 15 de diciembre de 2011

SEGÚN UN INFORME DE UNICEF. Unas 16.700 páginas web muestran imágenes de abusos a niños


Foto: Licda. Norelys Rivas.


MADRID, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -

Unas 16.700 páginas web muestran imágenes de abusos a niños, de los que el 73 por ciento son menores de diez años, según un informe sobre Seguridad Infantil en Internet que ha elaborado el Centro de Investigación Innocenti de UNICEF con datos recopilados hasta 2011, y que pone de manifiesto las "amenazas potenciales" que se ciernen sobre la infancia en la red.

El texto 'Seguridad infantil en Internet: retos y estrategias globales' tiene como objetivo proporcionar una mejor comprensión de los riesgos a los que se enfrentan los jóvenes en Internet, a la vez que presenta un marco para protegerles de amenazas como el ciberacoso, la exposición a imágenes de abusos.

De la misma forma, aborda nuevas práctica como es el caso del grooming, en el que algunas personas se hacen pasar por niños para conseguir fotografías íntimas de los niños. El director de la Oficina de Investigación de UNICEF, Gordon Alexander, ha advertido de que "el rápido crecimiento del mundo digital no ha creado los delitos de abuso y explotación sexual de los niños, pero sí ha aumentado la magnitud y el alcance de los posibles daños que pueden ocasionar".

Por lo tanto, Alexander ha incidido en la necesidad de tomar la mayor cantidad posible de medidas adecuadas, respetando los derechos de los niños a explorar el nuevo entorno y todo el potencial que la tecnología ofrece. Así, el informe también hace hincapié en los enormes beneficios de Internet en campos como la educación, la socialización y el entretenimiento.

La investigación, realizada en colaboración con el Centro contra la explotación infantil y la protección online (CEOP) en Reino Unido, señala cuatro aspectos que necesitan coordinarse para crear un entorno más seguro para los niños en la red: enseñar a los niños a protegerse por sí mismos, acabar con la impunidad de quienes les acosan, reducir el acceso a material dañino y apoyar la recuperación de las víctimas.

Por otra parte, el texto señala que los teléfonos móviles se han convertido en el instrumento más usado por los niños para navegar por la red, por encima de los ordenadores. "Pero los avances tecnológicos, con accesos cada vez más rápidos y cámaras muy baratas, son también una oportunidad para los agresores", ha sentenciado.

PROTECCIÓN LEGAL

UNICEF recuerda que la legislación internacional y su aplicación eficaz a nivel mundial es un elemento fundamental de protección pero, a nivel nacional, "la aplicación de las leyes ha sido lenta en muchos países" y, donde se ha aprobado, "a menudo carece de armonización" en asuntos como la definición de 'niño', y de 'pornografía'.

De 196 países examinados, según este informe, sólo 45 cuentan con una legislación suficiente para combatir los delitos de imágenes de abuso infantil. "La eliminación de la impunidad de los agresores debe ser otro foco de atención, un desafío difícil de atajar por la naturaleza transfronteriza de los delitos", ha concluido.

En cualquier caso, la ONG ha añadido que "la legislación es, sin embargo, sólo una parte de la respuesta y los padres, maestros, trabajadores sociales, la policía y la industria tienen un papel destacado que desempeñar para apoyar los esfuerzos de los niños para protegerse a sí mismos".

jueves, 23 de diciembre de 2010

La realidad virtual no es un juego de niños

PSICOLOGÍA


"El recuerdo de palizas, gritos, la desatención paterna o los abusos sexuales tienen consecuencias psicológicas a largo plazo en los pequeños", explica Concepción López Soler, directora del proyecto.

"Este sistema ofrece un componente lúdico que atrae a los menores y estimula el deslizamiento hacía el recuerdo y la revivencia de las experiencias traumáticas", comenta Mavi Alcántara, una de las integrantes del proyecto.

Visitación Fernández, psicóloga del proyecto EMMA-CHILD, en su entrevista para EFE deja claro que “la rehabilitación de estos menores es una realidad social a la que debemos de aportar soluciones, no pueden seguir siendo victimas invisibles”.


La aplicación de la realidad virtual en psicología no es una cosa de hoy. Desde hace décadas existe una vertiente de la psicología que se dedica a estudiar nuevas aplicaciones de la realidad virtual en tratamientos psicológicos.

Lo novedoso del proyecto denominado EMMA-CHILD ("Media For Mental Health Applications") es que utiliza esos métodos para tratar traumas infantiles, un uso desconocido hasta ahora. Un grupo de investigadores de la Universidad de Psicología de Murcia (España) lleva cinco años realizando un proyecto para tratamiento de menores tutelados, de entre 6 y 17 años.

La mayoría de estos pequeños padecen un estrés postraumático derivado de una situación muy dolorosa sufrida en la infancia. El recuerdo de palizas, gritos, la desatención paterna o los abusos sexuales tienen consecuencias psicológicas a largo plazo en ellos.

Concepción López Soler, directora del proyecto explica a EFE que, “desde la Dirección General de Familia y Menor de la Región de Murcia, se expresó la preocupación por las alteraciones psicológicas de muchos menores tutelados. Esto dio el pistoletazo de salida al proyecto. Un convenio que se estableció en 2005 con el fin de mejorar las condiciones de vida de estos menores, que son responsabilidad de todos los que formamos parte de esta sociedad”.

UNA REALIDAD INVISIBLE.

Según estadísticas del Ministerio de Asuntos Sociales, en España existen 30.000 niños tutelados por las administraciones. Un gran número de ellos en situación de riesgo. Multitud de artículos sobre el maltrato infantil resaltan la falta de estadísticas sobre menores maltratados en el mundo.

Jorge F. del Valle, profesor de la Universidad de Oviedo (España), en su artículo "Intervención psicosocial en protección a la infancia" recuerda que “en nuestro entorno social sigue siendo una problemática desconocida”.

La ONU realizó en 2006 un estudio donde investiga a fondo el fenómeno de la violencia contra menores, y las estimaciones realizadas muestran que en el mundo existen 275 millones de pequeños que son víctimas de violencia dentro de sus hogares.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos recuerda que “todos los menores de edad tienen derecho a la integridad física, psicológica y a la protección contra toda forma de violencia”.

La Convención de Derechos del Niño (CDN) adoptada por Naciones Unidas el año 1989, en su artículo 19, exige a sus estados adoptar “todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio, abuso físico o mental, descuido o trato negligente”.

A pesar de los esfuerzos de las administraciones por poner solución a este problema, la realidad del maltrato infantil sigue existiendo. Su prevención establece tres niveles según los especialistas: primero, la prevención primaria, dirigida a la población en general con intervenciones de sensibilización y formación.

El segundo nivel sería la prevención secundaria dirigida a familias en riesgo con el objetivo de realizar un diagnóstico temprano. Y el último y en el que encajaría el proyecto EMMA-CHILD resultaría la rehabilitación tras el maltrato infantil.

Visitación Fernández, psicóloga y una de las integrantes del proyecto EMMA-CHILD, en su entrevista para EFE dejó clara que “la rehabilitación de estos menores es una realidad social a la que debemos de aportar soluciones, no pueden seguir siendo victimas invisibles”.

En esta búsqueda de soluciones, este programa es un sistema persuasivo de realidad virtual que permite abordar experiencias emocionales complejas. La directora del proyecto comenta que “su uso en menores ha sido de gran utilidad y que es necesario contar con más medios pues en la actualidad se emplean pocos recursos de investigación para ello”.

PROYECTO INNOVADOR.

EMMA-CHILD se como un proyecto innovador y experimental. Mavi Alcántara, psicóloga del proyecto explica que “los menores se sumergen en el programa durante aproximadamente una hora y media semanal, y expresan en imágenes los conflictos que no se atrevieron a expresar verbalmente en la sesión terapeútica tradicional. Este sistema ofrece un componente lúdico que atrae a los menores, y estimula el deslizamiento hacía el recuerdo y la revivencia de las experiencias traumáticas".

La especialista añade que "las nuevas tecnologías son una herramienta excelente en el tratamiento psicológico, pero es necesario desarrollar buenos protocolos de intervención, así como contar con profesionales formados para su uso”.

La sala donde se desarrolla EMMA-CHILD se encuentra en el Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia (España). Se trata de una sala oscura con una gran pantalla donde se pueden proyectar diferentes entornos, objetos, imágenes en tres dimensiones, sonidos y colores, modificándolos según las necesidades terapeúticas.

Existen varios paisajes que se determinan según el estado emocional de los menores. La playa, el desierto, el bosque o la tierra pueden ser los lugares elegidos. Cada uno de estos paisajes refleja la alegría, la tristeza, la rabia o la ansiedad. En todos ellos existe un refugio, un lugar seguro al que los pequeños pueden ir con sólo apretar un botón.

Cuenta la psicóloga que los niños pueden añadir elementos que afectan al paisaje como lluvia, nieve, viento, un arco iris u otros como modificar la hora del día en la que se encuentran, así como hacer uso de superhéroes (por ejemplo: superman o las super nenas) para la exposición a los estímulos temidos.

Uno de los componentes más importantes de la sala EMMA es el llamado ‘libro de la vida’, donde los menores pueden organizar recuerdos y clasificarlos en distintos capítulos. También existe un área de descarga emocional en la que los objetos van cambiando según la voz del paciente y el entorno se modifica como si se tratara de un ‘termómetro sensitivo’.

Concha López Soler añade que “ha sido de gran ayuda, ya que en las terapias tradicionales el recuerdo de las situaciones traumáticas y su elaboración resultaba tremendamente doloroso. Resulta un complemento idóneo en la evocación de situaciones. Creemos que es una herramienta muy útil, pero es imprescindible un protocolo de tratamiento especifico que proporciona los objetivos y procedimientos de la terapia”.

No hay que olvidar que este equipo trabaja con menores de alto riesgo psicosocial. Los síntomas más frecuentes que presentan son, según relatan los integrantes del proyecto, la falta de atención, la inquietud, la desorientación, la ambivalencia emocional, la desolación, el aturdimiento, la tristeza o la negación de la realidad.

Todos estos pasajes traumáticos de la infancia pueden suponen graves problemas para ellos en el futuro que pueden ir desde la inadaptación social hasta problemas para relacionarse en el entorno, incluso afecciones en las conductas sexuales.

“No intentamos que los menores olviden su trauma, sino que aprendan a enfrentarse a él, que puedan asimilar esas experiencias traumáticas, que las puedan digerir, de modo que cuando vuelvan a recordarlo sean capaces de regular sus emociones y no sufrir de forma tan intensa”, explica Concepción López Soler.

Ana Candela.
EFE-REPORTAJES.

http://www.2001.com.ve/noticias_2001online.asp?registro=133921